Gastos deducibles del autónomo: la lista realista
No todo gasto es deducible, y no todo gasto deducible deduce IVA. Repasamos los gastos que Hacienda acepta sin discusión y los que exigen justificación extra.

La regla base
Un gasto es deducible si cumple tres condiciones: está vinculado a la actividad, está justificado con factura a tu nombre y NIF, y está registrado en tus libros contables. Si falla una, Hacienda lo puede rechazar en una comprobación.
Deducibles sin discusión
Cuota de autónomos (RETA).
Material, herramientas y software de la actividad.
Alquiler de local, coworking o despacho.
Servicios profesionales: gestoría, abogado, diseñador.
Seguros de responsabilidad civil de la actividad.
Formación directamente relacionada con tu trabajo.
Deducibles con condiciones
Trabajar desde casa
Puedes deducir la parte proporcional de suministros (luz, agua, internet) aplicando el porcentaje que la norma establece sobre la superficie afecta declarada en el modelo 036. El alquiler o la hipoteca siguen reglas distintas y más restrictivas.
Vehículo
En IRPF, el vehículo solo es deducible si se afecta exclusivamente a la actividad, algo que Hacienda interpreta de forma estricta. En IVA se admite una presunción de afectación parcial salvo prueba en contrario, y en ciertas actividades (transporte, comerciales) la afectación total.
Comidas y dietas
Deducibles con límites diarios, siempre que se produzcan en desarrollo de la actividad, en establecimientos de restauración y pagadas por medios electrónicos. Pagar en efectivo elimina la deducción.
No deducibles
Multas y sanciones.
Gastos personales o mixtos sin criterio de reparto justificable.
Ropa que no sea uniforme o equipo de protección específico.
Tickets simples sin datos fiscales (no deducen IVA).
El IVA de estos gastos se declara en el modelo 303 y el gasto en sí reduce tu base en el modelo 130.